
La huella de agua es un indicador que cuantifica los impactos ambientales potenciales relacionados con el agua, ocasionados por un producto, un proceso o una organización.
En 2025, el Grupo ROVI ha realizado el análisis y la verificación de su huella hídrica conforme a la norma ISO 14046, con el objetivo de mejorar el conocimiento de su impacto, reducir los consumos asociados, disponer de un cálculo más preciso a nivel corporativo y reforzar su compromiso con el desarrollo sostenible.
Esta medición, verificada a nivel de Grupo, cubre las operaciones de todas las sociedades e incluye las actividades de fabricación, comercialización e investigación y desarrollo de productos farmacéuticos, proporcionando una visión integral del impacto del agua a lo largo de toda la cadena de valor.
El análisis considera tanto el consumo de agua como los potenciales impactos ambientales en ecosistemas de agua dulce y marinos, incluyendo la eutrofización —provocada por el exceso de nutrientes que reduce el oxígeno disponible en el agua— y la ecotoxicidad, asociada a los efectos de contaminantes químicos sobre los organismos acuáticos.
Además de permitir la identificación de oportunidades para optimizar procesos, reducir el consumo de agua y minimizar la contaminación del recurso hídrico, este análisis también facilita la evaluación de los costes asociados a su gestión.
Asimismo, el estudio complementa los análisis realizados en ejercicios anteriores sobre la resiliencia operativa de las plantas, especialmente en relación con el riesgo de sequía en zonas con estrés hídrico, donde ROVI cuenta con centros productivos como los ubicados en Granada y Escúzar, expuestos a este tipo de riesgos climáticos.





